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Eres de esas pocas que entran de pronto en mi vida y dejan una marca eterna o imborrable, no sé si te acepto o te niego, es costumbre o simple aversión; pero me sueles dar unas malas pasadas, desde que llegaste no puedo probar una gota de alcohol, lo tengo en frente, quiero beberlo para olvidarme de tu existencia, pero de pensar en eso me da temor, temor de que vuelvas convertida en un millón de golpes y me llene de reproches por no hacerte caso, o al menos a mi sentido común. Estoy dominada totalmente por ti, mi vida ya no es la misma, haz hecho todo un alboroto desde que te anunciaste de manera sigilosa y cortante, definitivamente me removiste el piso y me quitaste el aliento, me da mucho gusto que estés aquí, acompañándome cuando creo estar sola, pero sé que nunca me abandonaras, no sé si darte las gracias o pedirte amablemente que te vayas por un solo momento y tratar de olvidarme de ti aunque sea un poquito para que deje de pensar que a pesar de todo somos como una sola persona y que te has aferrado a mí.
Eres la hopelessly devoted to me, lo sé muy bien, eres celosa, marcas el territorio, no tengo ojos para otros sino para ti, me tienes pendiente, me tienes desangrada por todas las veces que he tenido que darte el gusto, pero también sé que poco a poco te estoy matando y tal vez matándome un poco a la vez, no es placentero, no es doloroso, pero el proceso me tiene tan aburrida y expectante que a veces no sé si continuar con esto o dejar que me arrebates por completo la existencia, ya que desde que has llegado he notado un interés particular en mi que nunca había sentido con otras personas, no sé si me has arrebatado lo poco que quedaba de mi o tan solo me estás haciendo tomar conciencia de lo poca cosa que soy. Tal vez nunca podré vivir sin ti.
Los primeros días te ignoré tontamente, pensando que tu no podrías nunca ni asomar tu rostro hacia el mío, que por cierto ya tenía muchas cicatrices, los segundos días traté de acercarme a ti, le pregunte a Luis como eras y que iba a sentir estando contigo, hasta le pregunte si querías que usara mis tacos 9, el me dijo que no te ibas a molestar si me sentía bien usándolos, que complaciente habías resultado, le rogaba a Dios que no me castigues con tu indiferencia que me atraganto la ultima vez, eres de esas relaciones que mis padres no quieren aceptar y lo sabes muy bien, me han dicho que quieren asesinarte, pero yo me doy cuenta que mientras estés conmigo ellos seguirán preocupándose por nuestra inseparabilidad, me gusta mucho.
No pienso luchar nunca por ti, a veces tampoco me dan ganas de ir contra ti, si me pongo nerviosa es porque siento que te acercas, me haces sudar las manos, me tienes pendiente de un hilo fino y delgado que me corta los pies, pero estas conmigo, incondicional para hacerme sentir mal, incondicional para no sentirme sola, incondicional desde que me tomaste de un brazo, cuando me tocaste las piernas y te deslizaste hacia mi garganta por dentro y fuera de mi cuerpo débil, quieto e inquieto a veces, no sabes cómo me hiciste perder el aliento mientras yo solo trataba de que te apartaras porque ya presentía que iba a perder la conciencia y hasta la vida por ti, fuiste demasiado rápido y cuando desperté te pedí a gritos que te fueras, pero al parecer tu nunca me haces caso, o al menos cuando te conviene, y ahora estoy escribiéndote porque no soporto todo lo que siento por ti; además quería contarte que tus amigas y rivales me han contado que me ven feliz inexplicablemente desde que has llegado a mi vida, yo solo pienso que ellas son unas perras doble cara, creen que no sé que se burlan secretamente de mi, pero tú eres más importante incluso que ellas, si no fuera por ti nunca las hubiera conocido, que, bueno, debo reconocer que por perras deben ser que me gustan tanto, de vez en cuando me hacen sentir bien e ida, pero recuerda, por favor, que siempre estarás conmigo, quiera o no, no tendrás el anillo pero tendrás toda mi legitimidad y mi cuerpo.
Quiero confesarte que nunca esperé que tú, osea tú, vinieras. Estoy hasta ahora muy sorprendida de todo lo cambiada que estoy por ti, definitivamente eres una metiche y a veces siento que te quiero más de lo que me imagino, yo se que sabias que tenia novio pero igual quisiste estar conmigo, eres de lo peor y de lo mejor; hasta lo deje por ti, eres una mal agradecida amiga, al menos me queda el consuelo de que trajiste a mis amigos a mis aposentos para demostrarme que los tenia, trajiste a mi familia, a personas que no esperaba vinieran a verme, y a la vez me demostraste en mi cojuda cara que las personas que creí eran buenas y pensé les importaba no eran más que idealizaciones de mi estúpida cabeza, en la que ahora habitas, eres muy astuta, pero te agradezco señorita E., te lo agradezco porque si no hubieras llegado estaría casada con un imbécil que no vale la pena y hubiera tenido dos hijos de los cuales no me hubiera enorgullecido tener por la simple razón de que les di un mal padre, un padre que no los iba a defender en esta vida de mierda, lo que obviamente no quiero que suceda, y aunque sé que de repente podría yo sola haber sido una súper mama, también puedo dejar de tener hijos por ti, te agradezco. Además bajé de peso, unos seis kilos menos son reconfortantes cuando creo que soy demasiado fea para tener a alguien a mi lado, Ana debe estar muy molesta conmigo, y aunque me aconsejo que Mía era una asquerosa pero reconfortante persona, yo no quiero ni verla, le tengo mucho miedo y cuando la creo cercana me aterroriza pensar que me besará o me mirará los labios. Ana me odia, después de un largo y oscuro romance que teníamos a escondidas. A Mía la evado, y ambas me vigilan.
Que desastroso es todo, no puedo enojarme, ni reírme, ni sentirme satisfecha, soy perezosa, solo estoy contigo todo el tiempo, no hago las tareas de la universidad como debe ser, quisiera faltar a clases y echarme en la cama para decirte que no me puedes hacer daño cuando estoy en casa, o al menos que alguien puede auxiliarme, no se si es un miedo atroz o medido con pequeños granos de arroz, pero estoy segura de que no eres buena, no lo eres y lo sé. Últimamente me has estado llamando muy enojada, quebrándome y dudando de mi estabilidad me cogiste desprevenida, gracias nuevamente por hacerme ver que soy tan frágil como el recuerdo de un mujeriego, como las pavitas de cometa que vuelan tan graciosamente y otra se le cruza en el camino para derribarla sin compasión, mientras el viento lo expecta todo, y nadie, nadie hace nada.
2
Hola, ¿Cómo estás, reina? Bien, aquí, sin extrañarte. Oh! No pienso aparecerme, por ahora. Gracias por no mandar tus drogas.
La señorita E. no se aparece hoy, pero no pienso esperarla, es dura y soberbia, nunca dice cuando vendrá, nunca dice de donde vino, ni en que parte vive, ni si su estadía o ausencia durará poco o mucho, ni si se irá para siempre; pero en verdad solo me interesa saber lo último, para que me rocíen el cianuro por el cuerpo mañana o me sienta aliviada por el resto de mis días intranquilos por su no-presencia. Estaré sola pero no mal acompañada, basura. Tus amiguitas y rivales me han jugado una mala pasada, cuando resulta que se disfrazan de algo que no son sino de puro polvillo de tiza que no me sirve de nada y te llaman cada vez más, mientras yo no quiero volver a ver a Luis porque no me cae para nada y porque tampoco lo sabe todo de ti, a pesar de que tu lo evades y el te persigue a través de otras personas… como yo, como el señor de Cajamarca, como el joven engreído, como el jugador de futbol famoso y descarado, puedes coger con quien quieras. Odio a tu amiguita la livianita, dicen que al juntarse conmigo podría provocarme un suicidio pero yo solo digo que eso ya lo tenía pensado hace mucho tiempo, incluso antes de que aparecieran los emos estupidizados que se paseaban emozos en sus sueños de irrealidad y atención, y no pienso hacerle caso en nada, es solo que involuntariamente le sigo la corriente porque no me golpea en el abdomen, y continuamente me hace reír, porque cada siete horas luego de venir ya no la veré hasta después de cinco horas en que inevitablemente la llamare para que te puedas ir; a pesar que después de todas mis risas lleguen las dudas y los pensamientos oscuros y las ganas de morir; las amistades no siempre son perfectas te dije que la livianita era tu rival también, y yo te lo confieso, aunque sé que lo sabes muy bien porque me lees los pensamientos y sabes qué escribiré y sabes qué veo y sabes qué haré, y sabes cuándo me enamoro una y otra vez, lo ves todo, pensaría que eres Dios, pero es imposible que seas Dios, tú no eres benevolente, mientras la livianita parece el diablo en persona, tú sigues siendo un enigma. No tienes ni Facebook.
Simplemente quiero cantar que soy libre, así como el himno nacional, así como la canción de Claro, así como el track famoso de Futuro Vegapop, yo también soy un animal y no tan racional como parezco. Cuando llegas enojada trato de cerrar los ojos y pienso que tal vez debe ser lo mejor, que acabes conmigo de una buena vez, porque no me siento muy feliz en nuestra relación, poco a poco me destruyes y con tus sobresaltos mi respiración se corta con todas esas ganas de verme en el futuro llena de éxitos y el cariño de una familia que me respete y me quiera… Lo deshaces todo, y no puedo ni reclamarte. A mí nunca se me viene a la mente mi pasado, sino un futuro que me espera y al cual no le tengo miedo porque cualquier cosa sería mejor que estar abandonado, encerrado, maltratado y humillado, con una desconfianza terrible de los que están a mi alrededor y con el saborcito acido de que no puedo salir y que quiero ver el mundo al lado de un salvador hermoso y comprensivo, pero tu llegaste y tal vez el pensar en el futuro solo me hara pensar en que uno mismo no vale tanto como el valor que uno mismo le da a las personas que irremediablemente quieres como si fueran intocables, como si fueran de papel de baja calidad en una papelería fina.
Te odio señorita.
Las verdades y las mentiras no son lo que pensaba, pero bueno, da igual si estás aquí, no me calmas, no me arrebatas la vida, pero me maltratas y me botas hacia atrás, mientras trato de controlarte y controlarme, llegas cuando estoy a punto de sentirme sana, completa y feliz; no eres más que una enfermedad triste, y te sientes indestructible y omnipotente y te burlas de mi, y te ríes en mis ojos desorbitados, y me pateas en las piernas, y me escupes en la boca, mientras mi mamá llora y mi hermano no entiende, mientras pierdo poco a poco la conciencia luego de verme caer y con la impotencia y la ira de no poder controlarme. Lo has destruido todo y no te quiero junto a mi, pero no te vas por mas que no seas bienvenida, eres un parasito, eres un estrés, eres una completa nube de quien sabe que mierda de algo. Ojala nunca te hubiera conocido. Sigues aquí.
Livianita viene en camino.
Escrito el 26/08/2011
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3 comentarios:
una vez alguien me dijo: te amo como se aman ciertas cosas oscuras, entre la sombra y el alma... luces y sombras que nos dejan tan cansados, pero al final es eso lo que nos dejan amores tan desquiciados...
La señorita E. no es desquiciada y yo tampoco lo estoy... ella es convulsiva y yo también :D.. pero definitivamente el amor es demassiiiaaaddoooo :)
hola!! visité tu blog y está genial, Me gustaría enlazarlo en mis blogs y por mi parte te pediría un enlace hacia el mío tambien y de esta forma ambos nos ayudamos a difundir nuestras páginas.
Si puedes escríbeme a ariadna143@gmail.com
saludos
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